Te explicamos el proceso de análisis de tu microbiota, la elaboración de tu guía nutricional y el seguimiento posterior. Sin promesas genéricas: cada fase tiene un objetivo concreto, una duración estimada y unos criterios de revisión claros.
Cómo trabajamos
Cada guía y análisis que publicamos sigue un proceso de verificación y traducción de la ciencia. Este es el camino que recorre un tema desde que lo detectamos como duda frecuente hasta que llega a tu pantalla con criterios claros.
Fase 1 · Detección
Rastreamos consultas de lectores, foros de pacientes y derivaciones de dietistas para saber qué duda concreta necesita respuesta. No partimos de modas, sino de problemas que ya están sobre la mesa.
Fase 2 · Contraste
Buscamos ensayos controlados, metaanálisis y guías de práctica clínica. Cruzamos al menos dos fuentes independientes y descartamos estudios con financiación opaca o tamaños muestrales insuficientes.
Fase 3 · Traducción
Eliminamos jerga innecesaria sin perder precisión. Cada afirmación sobre cepas, dosis o alimentos fermentados mantiene su matiz original: lo que está demostrado, lo que es preliminar y lo que aún no tiene respaldo.
Fase 4 · Validación externa
Dietistas-nutricionistas y gastroenterólogos revisan el borrador antes de publicar. Detectan matices clínicos, alertas de interacción con medicamentos y situaciones donde la recomendación general no aplica.
Fase 5 · Publicación y actualización
Publicamos con fecha de revisión visible. Cuando aparece nueva evidencia relevante, actualizamos la guía y anotamos qué cambió. Los lectores pueden señalar errores o pedir aclaraciones por correo.
No publicamos listados patrocinados ni reseñas pagadas. Tampoco recomendamos suplementos sin especificar la cepa, la dosis estudiada o el formato con evidencia. Si un producto no tiene respaldo suficiente, lo decimos abiertamente y explicamos por qué.
Cómo trabajamos
Cada solicitud de análisis o asesoría sigue un recorrido claro. Te explicamos qué ocurre en cada etapa, qué información necesitamos de ti y cuánto tiempo puedes esperar antes de recibir tu documento personalizado.
Comienzas completando un formulario sobre tus síntomas digestivos, dieta habitual, medicación actual y objetivos. Esta información nos permite descartar casos que requieren atención médica presencial y orientar el análisis hacia tu perfil.
Nuestro equipo contrasta tu caso con estudios revisados por pares sobre cepas bacterianas, prebióticos y patrones dietéticos. Si tomas medicamentos que interfieren con suplementos, lo señalamos antes de continuar.
Comparamos productos y protocolos disponibles en el mercado hispanohablante. Cada recomendación se ordena por cepa, formato y nivel de evidencia, no por popularidad ni acuerdos comerciales.
Recibes un documento en formato digital con tablas comparativas, dosis sugeridas, duración recomendada y señales de alerta. Incluye un plan de introducción gradual para minimizar molestias digestivas.
Una vez que has probado el protocolo, revisamos contigo qué síntomas mejoraron y cuáles persisten. Ajustamos dosis, cambiamos cepas o modificamos la pauta alimentaria según tu respuesta real.
Definimos una estrategia a largo plazo: qué alimentos fermentados incorporar, cuándo reevaluar y qué signos indican que debes consultar a un especialista. El objetivo es que tomes decisiones informadas sin depender de nosotros.
El informe inicial se entrega en un plazo de 5 a 7 días laborables desde que recibimos tu cuestionario completo. El seguimiento se agenda según tu disponibilidad.